El sacerdote,
educador y escritor Giovanni Melchiorre Bosco, más conocido con Don Bosco,
fundó el 18 de diciembre de 1859, en el Oratorio de San Francisco de Sales,
sito en Valdocco, Turín, Italia, la
congregación religiosa católica, “Pía Sociedad de San Francisco de Sales”, que
se caracteriza por su advocación mariana de María Auxiliadora, y cuyos miembros
son conocidos como Salesianos de Don Bosco, o simplemente como Salesianos.
Los salesianos
partieron hacia nuestro país el 11 de noviembre de 1875, desembarcando en el
puerto de Buenos Aires el 14 de diciembre de 1875, fecha en que fueron recibidos
por el vicario general del arzobispado, Mariano Antonio Espinosa, el cura
rector de la “Parroquia de La Merced”, Antonio Rasore y el de la ciudad de San
Nicolás de los Arroyos, monseñor Pedro Ceccarelli, acompañados por unas
doscientas personas.
Asumen los salesianos
la atención espiritual de los italianos radicados en nuestro país en la “Iglesia
Mater Misericordiae”, sita en la calle Moreno 1687, que había sido inaugurada en
1870, en terrenos adquiridos en 1866 por la “Cofradía Mater Misericordiae”
fundada el 13 de mayo de 1536 en la ciudad de Savona, región de Liguria, Italia.
El capellán de la
“Iglesia Mater Misericordiae”, Juan (Giovanni) Pignolo, el 9 de enero de 1881 fundó
y redactó los estatutos de la “Sociedad Juventud Católica”.
La “Juventud
Católica” fue también la primera agencia de colocaciones de nuestro país.
Fue bendecida por
el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Federico Aneiros en la Pastoral del 26
de noviembre de 1887, partiendo hacia Roma una comisión encabezada por su
primer presidente Luis Gonzaga Repetto con motivo de la celebración del Jubileo
del Papa Luis XIII.
Monseñor Antonio
Rasore manifestó a través de su publicación “La Buena Lectura” su entusiasmo
por el crecimiento de la “Juventud Católica”, de la cual era consejero,
señalando que era una de las más prósperas de la ciudad de Buenos Aires,
funcionando en su edificio propio en la calle Matheu 128.