jueves, 1 de agosto de 2024

Bartolomé Mitre

Bartolomé Mitre, nació en Buenos Aires el 26 de junio de 1921, habiéndose desempeñado como militar, político, escritor, historiador, periodista, estadista, fundador, gobernador de la provincia de Buenos Aires y presidente de la República Argentina.

El siguiente cuadro es un resumen de su vida y obra, tomado de Wikipedia, sitio donde puede consultarse y leerse completo.


Para los fines de este blog, nos limitaremos a Bartolomé Mitre como miembro de la masonería. 


Integró el cuadro de la “Augusta y Respetable Logia Confraternidad Argentina N° 2”, miembro honorario de la “Augusta y Respetable Logia Unión del Plata N° 1, recibiendo el 21 de julio de 1860 el grado 33, junto a Urquiza, Derqui, Domingo Faustino Sarmiento y Juan Andrés Gelly y Obes, en el “Gran Templo de la Masonería Argentina, de libres y aceptados masones”.

Sucediendo a Jorge Faustino, desde el 24 de agosto de 1893 asumió como Gran Maestre de la “Gran Logia de libres y aceptados masones”, hasta el año siguiente cuando fue sucedido por Juan José Soneyra Urquiza. 


También fue miembro de honor de la “Respetable Logia Unión N° 17" de Rosario” y en 1903 le fue propuesto ser Venerable Maestro de Honor de la “Respetable Logia Mitre N° 184” de Villa Libertad, provincia de Entre Ríos.


Bartolomé Mitre falleció el 19 de enero de 1906, como consecuencia de una colitis agravada por la resistencia de su organismo a asimilar los alimentos.


Para ampliar la información “Wikipedia” nos remite al libro “Mitre” de José M. Niño.


El “Museo Mitre”, en una breve biografía de Bartolomé Mitre, y el diario “La Nación”, al cumplirse 102 años de su deceso, expresan que en su última semana de vida fue visitado diariamente por el presidente de la Nación Argentina, Manuel Quintana y sus ministros, dándole la extremaunción el párroco de la “Iglesia de la Merced”, Antonio Rasore.



El padre Miguel Ángel Fuentes, en un artículo sobre si “La Logia Lautaro” fue una logia masónica, cita a Mitre expresando que no lo fue, agregando que murió reconciliado con la iglesia, confesado y asistido por los monseñores Gregorio Ignacio Romero y Antonio Rasore, recibiendo la bendición del Papa Pío X, habiendo firmado previamente una declaración liberal que le entregara a monseñor Mariano Antonio Espinosa.


Por su parte Prudencio Martínez Zuviría, hijo de Prudencio Rosas y sobrino de Juan Manuel de Rosas, relata que monseñor Gregorio Romero estuvo dos horas con el general Mitre y lo confesó, y al día siguiente celebró la misa en su aposento y le dio la comunión, confesando también sus hijas y finalmente le impartió la bendición del papa Pío X, respondiendo Mitre: Llueven las bendiciones, demos gracias a Dios. Luego monseñor Antonio Rasore le administró la extremaunción cuatro días antes de morir.


Cabe agregar que después de leer estas fuentes citadas, me quedaron dudas si Bartolomé Mitre estaba consciente cuando confesó, si murió con el crucifijo en sus manos y lo besó, si abjuró de la masonería, si se reconcilió con la iglesia, etc., dándome la impresión de querer que Mitre fue más católico de lo que fue, no respetando su decisión de haber pertenecido a la masonería, más que nada por prejuicios.  

Investigando más sobre el tema, encontré en la red el siguiente “Boletín de la Academia Nacional de la Historia”, publicado también en su libro, “Creo en la vida eterna”.




Entre los académicos de número, figura el R.P. Cayetano Bruno, incorporado en 1974.


En un homenaje a Mitre, realizado en la biblioteca del museo homónimo, luego de colocarse una palma de flores, el R.P. Bruno pronunció una disertación alusiva titulada Mitre y la iglesia, cuyo contenido es el siguiente.


Según el escritor David Peña, Mitre no es aliado ni enemigo de la iglesia, se demostró creyente aceptando arrepentido los auxilios religiosos al momento de su muerte.

El 22 de octubre de 1862, es decir apenas transcurrido diez días de la asunción de Mitre como presidente, el delegado papal monseñor Marino Marini comunicaba al cardenal Santiago Antonelli, secretario de estado del Papa Pío IX, que Mitre era más literato y poeta que militar y aunque pertenece a las sectas católicas, nunca faltó a misa los días de precepto, y que cuando fue traslado a Buenos Aires, puso a su disposición una lancha del gobierno y una carroza para llevarlo al palacio episcopal, siendo bien recibido por las personas más representativas de la ciudad.


Continúa el R.P. Cayetano Bruno con la carta que remitiera Mitre el 22 de julio de 1897 al cardenal Mariano Rampolla del Tindaro, secretario de estado del Papa León XIII, con un ejemplar de la traducción de la “Divina Comedia” de Dante Alighieri, solicitándole la bendición apostólica recordando el título de querido hijo que el Papa Pío IX le había dado en una carta anterior del año 1866. (1)

Al abrir el Papa Juan Pablo II los “Archivos Secretos del Vaticano” para el pontificado del Papa León XIII, se pudo consultar una carta de monseñor Gregorio Ignacio Romero dirigida al cardenal Mariano Rampolla del 25 de noviembre de 1900, solicitando algún recuerdo especial de Su Santidad para el general Bartolomé Mitre, por entonces presidente del senado, basado en el restablecimiento de las relaciones con la Santa Sede; porque el diario “La Nación” que él preside, apoyo reiteradamente la Peregrinación Argentina a Roma; porque estando en riesgo de muerte uno de sus hijos, llamó a un párroco para que lo confesara y recibiera el Santo Sacramento, permaneciendo todo el tiempo de rodillas; porque no rechazó la idea de confesarse en una charla con el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Terrero; porque sería una gracia para su conversión, al momento de su muerte, y su abjuración a la masonería; porque cuadra bien distinguir a hombres que no han sido amigos de la religión católica.


No se encontró ninguna respuesta de esta petición, por lo que se puede inferir que no tuvo respuesta favorable.

Continúa el R.P. Cayetano Bruno, con un artículo publicado en el periódico “El Diario” del 23 de diciembre de 1905, en el cual monseñor Gregorio Ignacio Romero fue llamado el 4 de diciembre por los familiares del general debido a su delicado estado de salud; Mitre se confesó durante dos horas y al día siguiente el obispo celebró misa en la vivienda, administrándole la confesión y comulgando también sus hijas; el día 7 del mismo mes firmó una declaración que le fue entregada a monseñor Espinosa y finalmente el día siguiente Mitre expresó que se sentía feliz de haber recibido los auxilios espirituales.


El artículo del R.P. Bruno finaliza con la publicación del “Arzobispado de Buenos Aires” referente a la muerte cristiana de Bartolomé Mitre, confortada con los últimos sacramentos recibidos con entero conocimiento, absteniéndose la masonería de tributar a su antiguo miembro de los honores de práctica del ceremonial masónico.

Finalizo la presente entrada de este blog con una carta que monseñor Antonio Rasore dirigió al doctor Luis Mitre, nieto del general, en la cual le dice que ofrece al “Museo Mitre”, cual homenaje simbólico al gran argentino, el crucifijo que veneró en el acto de la recepción de los Santos Sacramentos, en el que imprimió su postrer beso, coronando su larga fe cristiana.


Con esta carta monseñor Antonio Rasore, deja aclarado que Bartolomé Mitre fue un gran argentino, que falleció en la fe cristiana, que no fue él quien le dio la extremaunción, sino que se limitó a solicitarle que besara el crucifijo y sin hacer Rasore ninguna manifestación innecesaria en contra de la masonería, respetando el sentir del extinto.

 

(1) En el siguiente trabajo, la investigadora Lida Miranda hace referencia a las relaciones de Bartolomé Mitre con la iglesia.  



  

domingo, 21 de julio de 2024

José Benjamín Gorostiaga – El prócer ignorado

José Benjamín Gorostiaga Frías, tal su nombre verdadero, nació el 26 de marzo de 1823, en Santiago del Estero, fue abogado, político, titular de ministerios, presidente de la Suprema Corte de Justicia y uno de los principales autores de la Constitución Argentina de 1853.



En 1830 debió trasladarse con su familia a Buenos Aires, estudiando en un colegio jesuita, dando más adelante clases de filosofía en dicho establecimiento, recibiéndose de abogado el 10 de abril de 1844 en la Universidad de Buenos Aires, ejerciendo su profesión durante ocho años.


En 1852 comenzó su carrera política inmediatamente después de la caída de Juan Manuel de Rosas en la batalla de Caseros, al ser designado ministro de Hacienda de la provincia de Buenos Aires por el gobernador Vicente López y Planes, pasando luego a ser designado junto al párroco Benjamín Lavaysse, como convencional constituyente por Manuel Taboada, gobernador de Santiago Del Estero. 


Aquí, debemos hacer un alto en su carrera, para detenernos en su labor como constituyente, pues según el revisionismo histórico, debería considerarse a Benjamín Gorostiaga como el padre de la Constitución y no a Juan Bautista Alberdi, como se viene sosteniendo por su obra “Bases y Puntos de Partida para la organización política de la República Argentina.





De regreso a Buenos Aires desde octubre de 1854 volvió a ser designado convencional constituyente, participando en la redacción de la reforma constitucional, mediante la cual Buenos Aires se integró a la federación argentina.


En 1865 fue designado por Bartolomé Mitre, con acuerdo del senado, ministro de la “Corte Suprema de Justicia”, renunciando tres años más tarde para postularse como diputado en las elecciones generales de 1868, siendo electo presidente Domingo Faustino Sarmiento, quién lo nombró titular del ministerio de Hacienda y desempeñarse también en el Banco Provincia, en  1871 volvió a integrar la “Corte Suprema de Justicia”, pasando a presidirla el 1° de diciembre de 1877, hasta su retiro a mediados de 1887.


En 1885 el partido político “Unión Católica”, liderado por Pedro Goyena, Manuel Estrada y apoyado por Bartolomé Mitre, le fue ofrecida la candidatura presidencial, que en principio aceptó y luego debió retirarla al saber que la mayoría de los gobernadores apoyaban al candidato oficial designado por Julio Argentino Roca, Miguel Juárez Celman, quien a su vez al ser elegido presidente presionó a Gorostiaga que debió renunciar a la “Corte Suprema de Justicia”.


En 1890 fue uno de los fundadores de la “Unión Cívica”, partido que nucleaba a los opositores de Roca, como ser, Bartolomé Mitre, Leandro Alem, Pedro Goyena, José Manuel Estrada, Aristóbulo del Valle y Bernardo de Irigoyen, entre otros, aunque prácticamente no llegó a desempeñarse, pues falleció el 3 de octubre de 1891, pocos meses después que la “Unión Cívica” se dividiera en la “Unión Cívica Nacional”, liderada por Bartolomé Mitre y la “Unión Cívica Radical”, liderada por Leandro Alem.


José Benjamín Gorostiaga falleció a las 14 horas del 3 de octubre de 1891 por un proceso de arterioesclerosis, en su domicilio en la calle Cangallo (hoy Perón) 653, a tres cuadras de la actual “Basílica de Nuestra Señora de La Merced”, donde el cura rector era Monseñor Antonio Rasore, de quien recibió la extremaunción.





Fotos




martes, 9 de julio de 2024

Remedios de Escalada de San Martín

María de los Remedios Carmen Rafaela Feliciana de Escalada y de la Quintana, más conocida como Remedios de Escalada, nació el 20 de noviembre de 1797, en Buenos Aires, ciudad donde falleciera el 3 de agosto de 1823. 



Fue una de las denominadas “Patricias Argentinas”, aquellas catorce mujeres de la sociedad porteña que el 30 de mayo de 1812 compraron y donaron un fusil al incipiente ejército patrio, comenzando así la contribución femenina a la causa libertadora, ya sea confeccionando uniformes y banderas, tareas de espionaje, donando dinero, joyas y alhajas. 


Previamente, el 9 de marzo conoció a José de San Martín, el Padre de la Patria, con quien contrajo matrimonio el 12 septiembre en la “Parroquia de la Merced” y el 19 del mismo mes en la “Catedral de Buenos Aires”, cuando sólo tenía 14 años y nuestro prócer máximo 34, a pesar de la oposición de su madre Tomasa de la Quintana, rompiendo además su noviazgo con el capitán Gervasio Dorna, hombre de fortuna y linaje, preferido por su familia tal la costumbre de la época.





Estuvo junto a San Martín, cuando fue designado gobernador de la Intendencia de Cuyo, colaborando con la entrega de sus joyas personales y las de las damas mendocinas el 10 de mayo de 1815, y confeccionando una bandera para el “Ejército de Los Andes”, contribuyendo de esta manera al equipamiento militar. 


El 24 de agosto de 1816 nació Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, más conocida como Merceditas, única hija del matrimonio y compañera de su padre en el exilio en Francia.


Al marcharse San Martín a Chile, enferma de tuberculosis regresó a la casa de sus padres en Buenos Aires el 16 de marzo de 1819.


Fue trasladada a una quinta en la calle Caseros y Monasterio, donde fallece el 3 de agosto de 1823.



Años más tarde, el 27 de enero de 1895, el cura rector de la “Parroquia de la Merced”, monseñor Antonio Rasore, certificó la partida de defunción, habiendo recibido todos los sacramentos y sepultada en el “Cementerio del Norte”, según el folio 189 del libro de defunciones Nro. 3.




 

El Clero en la revista Caras y Caretas

En la revista “Caras y Caretas” solían publicarse algunas noticias relacionadas con las actividades de la Iglesia católica. En el número 9...