En abril de 1918,
monseñor Antonio Rasore, cura rector de la “Iglesia de la Merced” y presidente
del “Colegio de Párrocos”, pronunció un discurso para anunciar el proyecto de
construir un hogar sacerdotal para residencia de sacerdotes ancianos, enfermos
o que estuvieran de paso por Buenos Aires, en una reunión de prelados realizada
en la desaparecida parroquia “San Nicolás de Bari”, donde se formó una comisión
para tal propósito presidida por monseñor Miguel De Andrea.
Queriendo saber
que es el citado el “Colegio de Párrocos”, intenté averiguar en el buscador de
“Google”, recibiendo la siguiente respuesta.
Proseguí buscando
información y encontré lo siguiente, en nuestro país, ordenado de más antigua a
más reciente.
Existe una placa
del año 1900, en el lado izquierdo de la entrada a la “Basílica de Luján,
colocada como homenaje por el “Colegio de Párrocos de la Argentina”.
El cardenal
Nicolás Fasolino fue procurador del “Colegio de Párrocos de la Capital Federal,
cargo que desempeñó, junto a otras funciones, entre 1913 y 1921, sin poder
determinar la fecha exacta.
En 1929 y 1930,
monseñor Miguel de Andrea fue elegido presidente del “Colegio de Párrocos de
Buenos Aires”.
En 1934, durante
los preparativos del “Congreso Eucarístico Internacional”, la “Comisión de
Hacienda”, integrada por siete damas, con el objetivo de recaudar fondos para
el evento, confeccionó circulares conteniendo información sobre el congreso,
dirigida a familias pudientes, instituciones, comercios, bancos, ministerios, reparticiones
públicas, entre otras, comenzando con los miembros del clero como ejemplo,
quienes respondieron ampliamente al pedido, siendo una donación de mil pesos la
primera donación recibida, enviada por el “Honorable Colegio de Párrocos de la
Capital.
En dos
publicaciones correspondientes al año 1938, encontramos que el cardenal Santiago
Luis Copello, fue homenajeado por el “Colegio de Párrocos”, por la importante cantidad
de parroquias que había erigido.
Monseñor Adolfo
Roque Esteban Arana, entre 1949 y 1967, fue dos veces secretario y una vez
presidente del “Colegio de Párrocos de la Arquidiócesis de Buenos Aires”, sin
precisar la fecha exacta en su vida sacerdotal.
Al igual que monseñor
Arana, monseñor Carlos Horacio Ponce de León, también fue presidente del
“Colegio de Párrocos de la Arquidiócesis”, en el período comprendido entre 1951
y 1960, sin conocerse la fecha exacta.
El 5 de noviembre
de 1959, en una reunión convocada por el arzobispo de Buenos Aires, Antonio
Caggiano, asistieron todos los miembros del “Colegio de Párrocos”, encabezados
por su presidente, el canónigo honorario Miguel Lloveras y los obispos
auxiliares de Buenos Aires, monseñores Manuel Menéndez y Guillermo Bollati.
Mediante la bula
Hispanae linguae del Papa Juan XXIII, el 10 de abril de 1961 fue creada la
“Diócesis de San Martín”, sufragánea de la de Buenos Aires, siendo monseñor
Eduardo Gloazzo el primer presidente del “Colegio de Párrocos”, y el padre
Antonio Bentivenga integrante del mismo.
Entre 1962 y 1965,
el “Colegio de Párrocos de Buenos Aires”, publicó, según el catálogo de la
“Biblioteca Nacional”, los libros, “Cuaresma y Pascua”, “El Concilio Ecuménico
Vaticano II”, “Creemos en la vuelta de Jesús, “La palabra de Dios” y “Nuestra
Vida Cristiana recibida por los Sacramentos”. Este último también se encuentra
en existencia en la “Pontificia Universidad Católica del Ecuador”, con sede en
la avenida 12 de Octubre 1076, Quito, y “Nuestra Fe Cristiana resumida en el
Credo”, encontrado en los sitios de compra venta en internet.
En la “Universidad
Católica Argentina”, en los meses de noviembre y diciembre de 1965, se dictaron
clases sobre el tema “Cristo y la Iglesia en las grandes cartas de San Pablo”,
a pedido de la comisión directiva del “Colegio de Párrocos de la Arquidiócesis
de Buenos Aires”.
Monseñor Abelardo
Francisco Silva integró en 1978 el “Colegio de Párrocos”, consultores
diocesanos, de la diócesis de San Miguel.
La última
publicación encontrada es la del presbítero Salvador Ángel Culotta, quien fue
miembro del “Colegio de Párrocos”, desde 1986 hasta 1993.
Consultando
“Colegio de Párrocos” en la hemeroteca digital de la “Biblioteca Nacional de
España”, figuran 861 resultados, siendo el primero del 28 de junio de 1841 y el
último del 29 de diciembre de 2018.
Al consultar por
la opción de solo títulos de acceso libre, los resultados que se muestran son
solo 44, siendo el primero del 28 de junio de 1841 y el último del 25 de junio
de 1936.
Transcribo
seguidamente los cinco primeros y los cinco últimos resultados.
Estas
publicaciones nos sirven de base para ubicar el rol y la importancia de los
“Colegios de Párrocos”, como ser, una institución importante dentro de la
Iglesia, integrada por presbíteros de cierta jerarquía y trayectoria inferiores a los obispos y arzobispos, presididos en algunos casos por curas
rectores o párrocos, generalmente curas retirados o jubilados. Sus integrantes
estaban siempre presentes en las celebraciones católicas, enseñaban y editaban
libros relativos a la predicación, formaban comisiones especiales para ciertos
temas, existiendo también comisiones de damas, entre otros.
Existían
“Colegios de Párrocos”, además de España, en Italia, Uruguay, Chile, México y en
otros países donde la religión predominante es la católica.
La más antigua publicación es la de Ciudad del Vaticano, del 28 de junio de 1841. La de Milán es de 1914.
En Chile, las primeras publicaciones sobre el "Colegio de Párrocos", datan desde 1850, finalizando con un estatuto provisorio del 24 de enero de 1960.
La última crónica es la del "Diario de Cádiz", del 29 de diciembre de 2018, fecha que hacen
presumir que ya no existen más, según la siguiente nota, referida a la jubilación del cura rector de la "Parroquia de Nuestra Señora de la Bonanova", situada en el distrito de Sarriá-San Gervasio, Barcelona, España.